Gran parte de la inteligencia no se basa en cuánto sabes o
cuánto eres capaz de aprender, si no que se trata muchas veces de tomar la
decisión correcta en el minuto adecuado.
Esto nos da el resultado de un momento clave. Esos minutos
que transforman nuestra vida para siempre.
Hace un tiempo entendí esto, y lo he venido aplicando (o al
menos tratando de). Es difícil, sin duda hay muchas ocasiones de nuestra vida
en las que no sabemos qué son las cosas
a las que les estamos haciendo cara realmente. Nunca sabemos lo que sucederá.
“La vida es una caja de Pandora” como decía mi mamá o “una caja de bombones”
como diría la mamá de Forrest Gump. “Nunca sabemos lo que nos va a tocar”.
Por eso, ser inteligente se transforma en algo cada vez más
importante. Importante para conducir nuestras vidas a un destino de felicidad.
Importante para conducir nuestras vidas a un punto en que nos sintamos
satisfechos de lo que hemos realizado.
Conducir nuestras vidas a un punto en que nos sintamos tranquilos con
las lágrimas derramadas. Conducir nuestra vida a un punto de equilibrio y
plenitud.
Tomar la decisión correcta. ¿Cómo hacerlo si no sabemos
dónde estamos parados? ¿Cómo saberlo si no sabemos qué es lo que estamos
viviendo realmente?
Me he dado cuenta de que hay muchas herramientas que
nosotros generalmente siempre tenemos a mano y que muchas veces preferimos
ignorar, como por ejemplo: la intuición.
Para mí (personalmente) la intuición se ha transformado en
una gran y útil herramienta durante los últimos años de mi vida. He descubierto
muchas cosas de personas, de hechos ocurridos, de mentiras que me han contado,
todo a través de la intuición. Y también por supuesto he descubierto cosas
buenas del mundo, de la vida y de personas a través de esta. Por eso, es
importante aprender a trabajar el instinto de la intuición, aprender a
descifrar qué es lo que intuimos, aprender a descifrar qué es lo que nos dice.
Una vez que hemos aprendido de la intuición o aprendido a
“intuir”, se nos hace cada vez más sencillo incorporar otras herramientas como
por ejemplo: Alejarse de ciertas personas, aprender a ignorar comentarios de
ciertas personas y aprender a ignorar cosas de ciertas personas, quedarse
callado y saber escuchar.
Hay momentos de la vida en que nos queremos aferrar a la
gente equivocada por no querer sentirnos solos, el miedo a vernos a nosotros
mismos muchas veces es tan grande que preferimos estar con estas personas que
no nos aportan en nada antes que estar solos. Si bien es cierto, en dicho
momento queremos creer que estas personas nos aportan algo ¿Qué es eso?
Compañía. Pero no hay peor compañía que la de la gente errónea. Luego de que ha
pasado el tiempo, cuando nos damos cuenta de que no era la mejor compañía que
podíamos tener nos sentimos tan vulnerables. Es verdaderamente triste tener que
arrepentirse por haber estado gastando nuestro tiempo con una persona que
después nos damos cuenta de que no valía la pena, independientemente del rol
que cumpla ésta persona en nuestras vidas.
No era la persona correcta para estar con ella invirtiendo nuestro
tiempo. O luego de eso, perdiendo nuestro tiempo. Pero también, muchas veces
cuando ya nos hemos dado cuenta de que no era la persona correcta, nos viene
ese sentimiento de “yo siempre lo supe” o “yo siempre percibí algo extraño”,
“yo sabía que esto iba a pasar”. Es triste haber confiado en gente que nos
traicionó finalmente. Bueno, ese sentimiento de “yo sabía de antes” era nuestra
intuición hablando. Cuando la intuición dice que hay que alejarse, hay que
alejarse.
Me he dado cuenta de que cada vez que he dejado ir a una
persona equivocada he conocido y hecho nuevos amigos mucho mejores que los que
antes tenía. Gente mucho más cercana y
afines a mis intereses.
Un momento clave puede ser, aprender a ignorar comentarios
de ciertas personas. ¿Por qué? Porque el
noventa y nueve por ciento del tiempo de tu vida estarás rodeado de gente
negativa, de gente que tratará de decirte lo que puedes y no hacer. Gente que
tratará de decirte lo que puedes y no lograr. Gente que se creerá pitonisa y te
dirán lo que vas y no vas a lograr. A toda esa gente hay que aprender a
ignorarla. Primero, nadie nace sabiendo lo que quiere para uno, lo que le
gustaría hacer en el futuro y una vez que lo descubres hay que pasar un largo
período de exploración para descubrir cómo llevarlo a cabo. Nunca sabrás si
eres capaz o no de hacer algo hasta que estés realizándolo, o planificando
cosas para lograrlo. Pero si ya estás en una de esos dos escalones.
¡Felicitaciones! Porque vas en camino a cumplirlo.
Aprender a ignorar cosas de ciertas personas, siempre habrá
alguien que pretenderá saber más que tú. Siempre habrá una persona que se crea
dueño/a de la verdad sobre las cosas que acontecen alrededor. Siempre habrá una
persona que querrá darte órdenes en todo orden de cosas. Siempre habrá alguien
que te quiera jorobar por lo que sea. Todas esas cosas de las personas hay que
aprender a ignorarlas. Para vivir en paz con uno, para saber que los caminos
que uno está tomando son los mejores para uno mismo, no para el resto. Aprender
a respetarnos a nosotros mismos es la mejor manera de exigir este respeto a los
demás. Yo confío en mis capacidades, yo confío en lo que estoy haciendo, yo sé
lo que estoy haciendo, yo sé quién soy, yo sé para dónde voy. ¿Por qué tú crees
saberlo mejor que yo?
Hay que aprender a callar y aprender a escuchar. La gente
siempre tiene cosas que ocultar, la gente siempre tiene algo en sus vidas que
no quiere que tú sepas. Como
diría House “It’s a basic truth of the human condition that everybody lies. The
only variable is about what”. Cuando
aprendes a escuchar empiezas a escuchar cómo la gente va cambiando las
versiones de las historias que ellos mismos te contaron antes y empiezas a
descubrir cosas. Detalles que ellos antes omitieron, escenarios que antes no se
habían mencionado, personajes que se integran a lo sucedido. Poco a poco
descubrirás la verdad de cada persona, conoces quienes son las personas
verdaderamente y así poco a poco
descubres la verdad de cada hecho y así poco a poco descubres dónde estás o
estuviste parado.
La vida muchas veces no se trata de saber calcular la
hipotenusa, no se trata de cuántos lenguajes hablas, no se trata de cuánto
sabes de historia o política o si sabes todo sobre la historia del arte
universal, la vida se trata de tener habilidades blandas. Herramientas para
aprender a comunicarse con las personas, a desenvolvernos en esta vida. Para ser felices.
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