Existo en mi mente la cual no existe,
Con un par de arrebatos y palabras tontas,
Con ideas que escapan después de los besos furtivos faltos
de verdad y cariño.
Con desprecio de amores y atracciones sexuales que surgen,
Vienen y abandonan.
Con pieles que de no ser reales no tendría de qué vestirme o
a qué amarrarme.
Pieles fugaces, tornasoladas, excitantes.
Que me crean y embisten por un “poco” de tiempo.
Tantos “pocos” construidos
de lo que tarde en llegar el amor.
Tantos “pocos” sea necesario para matar este tiempo muerto carente
de afecto.
Ojos, uñas y dientes…
Espaldas, piernas y rostros…
Sudor, saliva y sexo…
Para construir el tiempo
Y destruirlo en el mismo lugar.
Para dividir las vidas de las vidas gastadas,
De las pieles que nos pusimos antes.
Para atravesar la mampara del deseo, lujuria y soledad.
Compartiendo esa gastada palabra en códigos universales
A los que jugamos entender.
Por un “poco” de tiempo,
El que sea preciso para que nazca el amor.
Para que la verdadera ansia aflore de estos cuerpos
mundanos.
Carnalmente cimentados los cuerpos,
En un minuto lascivo.
Lujuriosos de mundo y de vida.
De pechos en olvido…
De cabellos en tránsito…
De pies marchitos.
Bocas negras,
Bocas rojas,
Bocas celestes,
Bocas blancas,
Bocas gastadas.
¡Todas gastadas!
Gastadas en minutos subterráneos de una privacidad
pretendida.
Donde la inocuidad no es inocua…
Y ver…
Y ver los colores de otros cuerpos y otras bocas,
Como en un espejo verte a ti mismo.
En la esquina esperando el bus,
En el counter para el próximo avión,
En el bar para la próxima noche.
Viajes de sólo ida,
Sin punto ni retorno.
Donde la libertad se cuela,
Te mira hambrienta,
Empieza a mordisquearte de a “poco” hasta que te deglute…
Y te mastica y te traga…
En su boca te mastica,
En esa boca que es grande,
En esa boca que es sólo negra.
Llena de belleza, ambigüedad, incerteza,
Llena de quehaceres inesperados
Que construimos de a “poco”.
Para llamar vida a esto,
Existencia a estos cuerpos cansados de sexo.
A estas manos con olor a condón.
Mirando a esos ojos que no invitan si no despiden.
Y esos ojos son tus ojos…
Y tú estuviste ahí en ese desamor, sábanas, colores, uñas y
dientes.
Matando el tiempo,
El que sea necesario para que llegue el amor.
Despídete de ti mismo,
Toma el próximo bus,
Anda al próximo counter,
Visita ese bar que aún no conoces.
De esa libertad lasciva y lujuriosa
De un mundo y colores.
De esa libertad,
Que te traga y no digiere.
No hay comentarios:
Publicar un comentario