“Multiplicaré en gran manera los dolores en tus embarazos, con dolor darás a luz los hijos, tu deseo será para tu marido y él se enseñoreará sobre ti”. Génesis 3:16
Hace tiempo tengo la certeza fecunda, de ser mujer, tener ovarios, hormonas, ciclos o periódos...
Y hace tiempo tengo la certeza de que la gente se aprovecha, o me aprovecha... quizás también la más fecunda es que "me desecha"... en este mundo donde solo nos entregan y venden "un instante" un pequeño minuto de tu vida, en dónde comerás una hambuguesa "para llevar", tomarás una bebida "individual" que dura 5 minutos, mientras tu sed crece y crece.
Como mujer, acaparo, contengo y recibo ... las cosas, las vivencias, y todo lo que venga antes o después de ellas.
¿Me he transformado en uno más de esos envases desechables?
Y si lo fuera ¿Sería una botella, un paquete de cabritas, una bolsa...?
Las cosas que contengo y que me llenan sólo momentaneamente... ¿Cuánto me hacen contaminar?
Pienso en esos pequeños momentos de amargura, que me hicieron mutar o en aquellos pequeños momentos de felicidad que me permitieron ser feliz, sin embargo, que no me han permitido ver el paisaje o el cuadro de lo que parece estar pintado en su magnitud... mucho menos disfrutarlo y captar que todo tan sólo es, fue o será.
Los contenidos que poseí o poseo ya han pasado o expirarán sin duda y todo mutará a algo nuevo, y cuando acaben sólo quedará la contaminación que han dejado, por decirlo de algún modo "sus residuos" o "su huella de carbono".
¿Qué más?
Como mujer, para todo y todos tengo emociones y sentimientos que pululan por ahí imperceptibles pero que definitivamente me modelan, así como el texto que encabeza este escrito.
¿Por definición las mujeres estamos condicionadas a ser ese ente contaminante?
Por qué para todo invertimos corazón inncesariamente, por qué nos modelan a un estatus (prostituta, hija, madre, dueña de casa, estudiante, trabajadora, esposa) que no deseamos naturalmente y se nos impone.
¿Por que sólo recibimos? ¿Por qué nos penetran y sentimos que debemos amar, entregar y complacer a los demás? Aún cuando el mundo y la realidad es cruel, aún cuando no podemos...
La respuesta me parece como una gran bicicleta que dará vueltas y vueltas incanzablemente, inagotable.
¡Porque naciste mujer!
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