martes, 5 de mayo de 2015

¿Qué fue de mi?

Caminé deprisa ya que necesitaba ordenar la casa, terminar las tareas del instituto, ir al súper, cocinar, trabajar, ganar plata pa' pagar las deudas... dedicarme a la vida familiar, a los amigos/as, a mi marido, a los etceteras...

Necesitaba ir corriendo a todos lados, porque luego debia continuar corriendo hacia otros...

Olvidé el punto de fuga, los laberintos se dispararon precipitadamente.

Del artificio onírico pasé a la verdad ideal, donde todo era inalcanzable todo penoso y desabrido.
Donde oír no significaba escuchar, discutir no significaba llegar a acuerdos, amar significaba consolar, creer significaba simplemente vivir, luchar significaba dar lo que ya la gente no se merecía.
La míseria lo abarco todo, todo.

Esperando que las cosas oníricas pasaran, la verdad ideal me deboró las ganas, la paciencia, la bondad.
No tuve tiempo para impedirlo o decir que no, o que sí.

En otro tiempo paralelo el hedonismo estaba clavado viceralmente, escapando en cada momento naúseabundo. Dejando florecer sus escaras por toda mi vida. Bombardeando la ansia infinita de saberme vulgar y pobre. Haciendome cuestionar el pasado fraudulento que nos llevo de lo onírico a lo real. La realidad ideal, esa que no necesitaba para saberme fortuita, no afortunada.

Abandoné lo macabro, olvidé el espanto, supese ser mejor ¿Mejor que , qué?
Pero en todas las variables dispersas no fui nada y no soy siquiera lo que supongo, o suponen otros yos que no me miran ni componen. No seré si quiera lo que pueda, o alcance la olla, lo que la baraja decida.

Lo que la sonrisa no vió, lo que la lágrima oculto, lo que la verdad no dijo, lo que hablar de ti no solucionó, lo pensado insuficientemente, solitaria inaúdita.

¿Qué fue de ti? es solo retórica, la verdad no es inherente, no hay verdad, no hay tú.
Tampoco hay yo.

No fui yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario