No quiero tener una sonrisa pa' todos todo el tiempo.
Porque o si no la gente se acostumbra y te agarra pa'l hueveo'.
Tengo una tía que dice que no se saca los bigotes pa' que no le falten el respeto...
Aguante Menche Morales...! Gran personaje...
Pero yo, simplemente, aún no decido llegar a esos extremos.
Así que, sencillamente, hay días... momentos,
En los que decido no sonreír.
Porque después, la sonrisa es costumbre
Y empieza a abundar en la boca de los tontos...
Entonces decido ser seca.
Cortante.
Fría, distante.
Porque en algún momento de tu vida te enseñaron
Que la gente "seria" es "respetada".
Y en algún momento la vida te enseñó
Que si eras "risueño y buena onda" la gente TePasea!' (sin comillas).
Hubiese preferido la ingenuidad primera... no sospechar ni temer,
Que alguien a mi alrededor pudiera faltarme el respeto.
Tampoco temer que la felicidad de una sonrisa pudiera transformarse en un síntoma de estúpidez.
Hubiese preferido nada más sólo sonreír...
Incluso, aunque eso no hubiera tenido ningún significado para nadie más que para mi.
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