Déjame
ser un ángel
En
una noche de sueño eterno
Volar
por mis sueños, no cesar de resplandecer.
Déjame
ser un ángel, abandonar el miedo.
Enredarme
en las constelaciones pacíficamente esparcidas.
Permíteme
una noche salir de mí ser
Y
perderme en otros mundos.
Ayúdame
a saciar la sed que llevo dentro
Ligera
y sangrante explayarme en la silueta abstracta del ser y amar.
Dame
un segundo de satisfacción desangrada del entorno.
Quitame
la viudez que arrastra mi sombra.
Sáciame,
sáciame.
Permíteme
una noche, una de sueño eterno.
Déjame
volar, ser un ángel.
Quitarme
la procaz máscara del ser
Que
me confunde y me deja vacía.
Dónde
podré obtener un sueño
En
este constante mundo de obstinación y egoísmo
En
medio de éstas sombras y ésta noche finita?
Todo
es tan opaco, oscuro…
Mi
alma se desvanece perdiendo sus esencias más propias,
Sin
un rayo de esperanza.
Llevame
a contemplar la hermosura, desde la lejanía…
Aunque
no pueda tocarla, sentirla.
Pero
déjame contemplarla,
Sáciame…
por favor, sáciame.
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