Bebe
de mi sangre las pasiones que de ella brotan
Sollozando
silencios opacados por el amor.
Difusas
verdades se estrellan en mí…
¡Calla
pérfida quimera!
Te
vistes de fantasmagóricos deleites,
Te
pierdes en mí, me posees.
Cesa
de murmurar las verdades implacables
Por
favor, calla.
Quiero
perderme después de soñar,
En
el mundo onírico que me pertenece.
Quiero
perderme en la noche inmensa,
La
que me rodea llena de pesadumbre.
¡Calla
ángel de mentiras!
¡Calla
tus piadosas verdades!
Piérdete
con tu silencio, piadoso y vago.
Piérdete,
piérdete con tus verdades
Pero
calla por favor.
No
vuelvas a mencionar esas verdades.
Bebe
de mi sangre la pasión y ensordece a otros caminos.
Bebe
de mí y cae al abismo de mis sueños.
Murmurado
tus silenciosas verdades de este mundo de mentiras.
Calla
ángel mío,
Ángel
que llevo dentro,
Ángel
que estás prisionero.
No
te tortures más
Porque
todos tus deleites rehuyen
Subyugados
por el tenue encanto de un amor compasivo.
Sé
que divagamos entre este mundo de tinieblas confusos,
Pero
las soledades no son más que puertas abiertas a otros abismos.
Sé
que avanzamos entre tinieblas confusos,
Pero
tu llanto opaca la ilusión.
¡Calla
ángel de tinieblas!
Que
tu silencio desgarrador deje de murmurar las verdades,
Que
cese su llanto infernal.
¡Calla
ángel de tinieblas!
Para
que podamos perecer en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario