lunes, 18 de abril de 2016

-°-

Cargada de besos que esperan ser entregados viajo de ida y de vuelta,
Por el camino del sin sentido en el que vaga mi alma.
Tanto esperar, para poder decir las palabras más apasionadas, más verdaderas, para que se desborden de mis labios.
Sin embargo, actuamos con torpeza, que difícil.
Que triste, a la vez que perturbador.  No  sé a que atenerme, mi  alma está desconcertada.
Solo cuando tú estas me siento completa, y el silencio a veces dice más que todo los que las palabras podrían abarcar.
Quiero besarte, ese es mi anhelo o la necesidad que tengo.
Quiero sentir tus caricias, quiero oír tu voz diciendo que me quieres.
Quiero saber que me perteneces, que piensas en mí.
Que tú también me necesitas.
Te extraño; no sabes cuanto.
Te necesito; no sabes cuanto.
Y a cambio tengo este sentimiento de soledad.
Bendita la muerte porque me acerca mas a ti.
Bendita la muerte, porque tras cada segundo que pasa tu presencia está más cercana.
Regresa a mi lado amor... vuelve a mi.
Dame una esperanza, aclara todas mis dudas.
Regresa amor... te extraño.

Ya conseguiste que mi alma te necesitara, ahora sacia esa necesidad. No seas egoísta como otros sentimientos.
Ven conmigo a volar sobre los montes.
Ven, quiero tomar tus manos y besarlas nuevamente.
Por favor.
No permitas que la rutina te convenza.
No permitas que le tiempo que pasa por ti te distraiga.
Dime lo que sientes; pero no calles. Porque en estos momentos el silencio es devastador.
Es tan larga la espera y es tan  corto el amor.
Háblame te lo suplico, háblame de amores ... para poder fortalecerme.

Quiero poder explicarte que ya he vencido los miedos.
Mírame... necesito tu mirada.
Te necesito completamente.
Ven a mi amor. Regresa a mi.
No te quedes en tus descansos.
Háblame o calla, pero con un beso en mis labios.
Con tus labios en mis labios, que se genere un silencio eterno.
Con tu mirada en mi mirada, que haya un silencio eterno.
Con tus manos en mis mano.
Con tu cuerpo junto con mi cuerpo, que se produzca un silencio eterno.
Y que hablen los besos, las manos, los cuerpos... que canten su canción.

Más la lejanía está presente.
Una gran distancia nos divide. Cuando quisiera tenerte a mi lado.

Que tristeza.
Que locura.
Que torpeza.
Que sentimiento.
Que infame.
Que nostalgia, que melancolía, que llanto.
Te amo.

Te amo, te amo; quiero poder decirlo.
Que cobardía. Que vergüenza para un sentimiento tan honroso.
Amor... no te avergüences de mí.

Hazme mirar con sensatez todo lo que acontezca. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario